Al sexto dia,
Dios creó al hombre a su
imagen y semejanza.
Y ahora el resto
sólo depende de nosotros.
El bien, el mal...
Lo bueno....
Lo malo...
En cada uno de nosotros
se encuentra la capacidad
de decidir lo que dirige
a nuestras acciones.
Entonces ¿cómo es posible
que algunos elijan el altruísmo,
la necesidad de dedicarse ellos
mismo a algo grande,
mientras otros sólo se
guían por su propio interés?
¿Aislandose en un mundo
que ellos mismos han construido?
Algunos sólo buscan amor,
incluso aún no siendo correspondido,
mientras otros son guíados
por el miedo y la traición.
Existen aquellos que ven
sus oportunidades
como la prueba tan siniestra
de la ausencia de Dios,
mientras otros siguen el camino
del destino noble.
Pero al final, ya sea lo bueno, lo malo,
lo que está bien o lo que está mal...
Lo que elegimos no es nunca
lo que necesitamos.
De ahí la broma cósmica de mayor calibre,
el verdadero obsequio que
Dios nos ha dejado.
Lo correcto y lo equivocado.
Los héroes y los villanos.
Y si te otorgan sabiduría,
Entonces existen pequeños huecos en los
que la luz puede atravesarlos.
Esperamos en silencio esos tiempos,
Cuando se entra en razón...
Cuando la existencia sin sentido
se estabiliza,
Y el propósito se presenta a si mismo.
Y si tenemos la fuerza para
ser honestos,
Entonces lo que sentimos es que
lo que nos acecha
es nuestro propio reflejo.
Teniendo en cuenta testigos
en la dualidad de la vida.
Y que cada uno de nosotros
Es hábil tanto en la oscuridad
como en la claridad...
De lo bueno y lo malo,
o de ambos...o de todo.
Y el destino, mientras se dirige
en nuestra dirección
puede ser redirigido según
las elecciones que tomamos,
según el amor que tengamos,
y las promesas que mantenemos.

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